10 enero 2011
29 octubre 2009
LA VIDA SECRETA DE ALICE. Premonición
La banda sonora de esta historia
Era un día cualquiera de un mes cualquiera. Alice estaba en casa sola, escuchaba, como siempre, a Leonard, que desde hacía tiempo, se había convertido en parte de su Albanta. Fumaba un cigarrillo mientra bailaba en mitad de la cocina, utilizando el cristal del horno para mirarse. Una nueva canción comenzó y Alice se tumbó en el sofá para saborear "Dance me to the end of love".
Sonó el teléfono y Alice lo descolgó sin decir una palabra porque ya sabía quien era. Al otro lado la voz dijo... "abre la puerta y desnúdate". Primero se le dibujó una dulce sonrisa en su rostro pero los labios fueron cambiando de posición, hasta mostrar más deseo que otra cosa. Ella, siempre obediente, hizo lo que tenía que hacer: se quitó la falda, se desabrochó la blusa, bajó sus braguitas hasta los tobillos y esperó.
Tenía los ojos entornados cuando escuchó ruido en su casa. El ya estaba allí, así que ella movió sus caderas, como quien se frota la manos, esperando un premio. Pero cuando abrió los ojos, se dio cuenta que esa persona no era quien tenía que ser. El tipo la miraba fijamente, como esperando algo. Entonces volvió a sonar el móvil y Alice contestó. "dejate llevar, dejate llevar y dáselo", fue lo que escuchó. Su respiración se aceleró, sentía miedo pero quería cumplir la orden, y esa sensación de sumisión, le provocaba un terrible placer.
El tipo con el que compartía salón, la conocía, la había mirado cien veces con deseo y ahora, al fin, la tenía. Alice se dejó llevar y aunque pensó en viajar a otros mundos, se ordenó a ella misma no dejar de mirar. El hombre se acercó probandola con un dedo. Con la otra mano se desabrochaba el pantalón hablando entre dientes...
"mmmm nena, dicen por ahi que eres buena con la boca".Alice se arrodilló sabiendo, exactamente, a qué se refería.
Y es que, si Alice quiere, puede estar horas dedicándose a ese menester, siempre y cuando haya música. Cada canción le inspira un ritmo, un movimiento, por lo que cada uno de esos momentos es un baile singular y diferente. Ella se esforzó al máximo, en un intento de que aquel amigo improvisado se fuera al séptimo cielo cuanto antes. Solo cinco minutos tardó en conseguirlo... aquel hombre jadeaba muy fuerte y Alice cerro los ojos un segundo y... se despertó.
Todo había sido un sueño... una vez más, abrió los ojos y allí estaba él, su amante, contemplandola fijamente. Sonó el teléfono pero, esta vez, Alice no contestó, no hacía falta. El se acercó, probandola con un dedo y... ya sabeis lo que sucedió, pero esta vez, sin prisa... sin ninguna prisa.
22 octubre 2009
LA VIDA SECRETA DE ALICE. Por sorpresa
LA BANDA SONORA DE ESTA HISTORA
Sábado por la mañana. Alice duerme placidamente sin ningun plan especial por hacer, pero nadie como ella vive tan pegada al teléfono. Siempre a la espera de que, Peter, su amante preferido le llame. Nada tiene con él que no sea sexo y amistad. Alguien podría pensar que eso es amor, pero no lo es. Al menos eso es lo que dicen los dos. Llevan más de un año jugando a ser amantes y a pesar de que se han prometido mil veces que una y no más, eso nunca sucede. Ella no dice nada y el siempre acude como un adicto en busca de la droga.
Ese sábado, suena el móvil, Alice, aun medio dormida, carraspea para aclarar su voz. Dulcemente contesta mientras se lava los dientes, se peina, se cambia de ropa interior, se pinta los labios y se pone unos tacones, todo, en un tiempo record. Y lo que ella pensaba sucede... al mismo tiempo que habla con él, suena el interfono de su casa. Es Peter, que como otras muchas veces, aparece por sorpresa, siempre según él, porque ella nunca deja nada a la improvisación.
No importa cuantas cosas haya que hacer, cuando aparece Peter el tiempo se para y el resto del mundo espera. Alice siempre está lista, suceda lo que suceda, para convertirse en su esclava sexual. Esos días, siempre ocurre de la misma manera. Ella deja la puerta entornada y lo espera en el salón. Se saludan como amigos mientras llevan la ropa puesta pero cuando Peter comienza a desnudarse... su voz cambia, sus palabaras comienzan a ser lascivas y ella se convierte en su puta. Cualquiera podría molestarse pero ella no, de hecho, le gusta.
Se deja hacer y deshacer y cada vez que se abraza desnuda a Peter, lanza un grito silencioso a los dueños del destino. "quiero esto y nada más. No necesito amor, deseo esto para siempre". Mas que un deseo es un ruego, una plegaria, una manera de renovar su pacto con angel o demonio, eso a ella le da igual. Cuando el momento sexual acaba, todo vuelve a ser como antes, ella una dulce chica y el un grato caballero. Sí, la llama "zorrita" desde su papel de canalla pero también "mi niña" y eso a Alice le derrite.
LA VIDA SECRETA DE ALICE. A solas
LA BANDA SONORA DE ESTA HISTORIA
Debía ser muy tarde ya. La cita de Alice se había anulado y ella se quedó con las ganas de algo más. Así que se maquilló y se vistió igual que si fuera a salir.
Primero fue la música de Leonard la que le animó y se pintó las uñas y se puso liguero. Después sintió sed y al mirarse en el reflejo de la ventana, decidió que un martini era lo que más pegaba con esa imagen chic que había conseguido. Estaba sola pero la noche empezaba a ser de lo mas interesante, un momento secreto en compañia de nadie.
Las mujeres como Alice gustan a casi todos los hombres.Y cuanto más bebía martini tambien más se gustaba a ella misma. Fue una conjunción de muchas cosas... el estar sexy, las copas, la música... era libre para sentir a solas, ¿y qué Alice no tiene un espejo en su casa?. Ella los utilizaba a menudo para saltar a ese otro mundo, más etéreo, que había bautizado como Albanta.
Y allí delante de Albanta, cerró los ojos y se dejó llevar por todo. Al abrirlos vio su imagen bailando sutilmente mientras se acariciaba. Y ese retrato le gustó, pero le recordó a su cita, esa que al final nunca había sucedido. Sin noción de la hora y tan desinhibida a Alice le apeteció jugar. Castigar, de alguna manera, al tipo que se había atrevido a dejarla plantada.
No sabía muy bien que papel adoptar, el de ángel endemoniado o el de demonio angelical. En el fondo no le importaba porque sabía que ambos podrían volver loco a cualquiera. Con un mensaje, con un solo mensaje, consiguió poner la máquina de su venganza en marcha...
"mmmm, estoy tan sola"
y su víctima ya estaba perdida.
Sonó el teléfono y lo dejó sonar varias veces antes de cogerlo y contestar dulcemente. Con ese tono que no dice nada, pero lo dice todo. Su amigo la invitó a conectarse a la webcam y ella no lo dudó.
No hacía falta fingir ni un solo gesto, sus movimientos eran acompasados, su mirada tranquila, sus palabras calmadas, todo como quien sabe, de antemano, que va a triunfar. Y consiguió lo que quería sin apenas esfuerzo. Nada fue explícito, solo mostró en su justa medida para que al otro lado, el impulso masculino, se imaginara a Alice de tantas formas y maneras... que quisiera tenerla, tocarla, poseerla y lo quisiera ya. Pero Alice solo dijo...
"tengo sueño, me voy a dormir"
Con la partida ganada cerró los ojos con una sonrisa. A las seis de la mañana un mensaje le despertó...
"No puedo dormir, necesito hablar contigo, no dejo de pensar en ti, por favor llámame".
Pero Alice nunca respondió.
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